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Barcelona se queda sin Messi por no ahorrar. Y tú, ¿perderías a tu estrella por no ser precavido con tus finanzas?


El mejor jugador del mundo de la última década, deberá cambiar de ciudad luego de estar desde los 13 a 34 años jugando en el Barca. 


Lo entretenido acá es el trasfondo. Tanto el club como el futbolista habían llegado a un acuerdo por la renovación, sin embargo, fue la liga de fútbol español la que no permitió que el contrato se firmara. ¿La razón? El estricto control financiero que está implementando La Liga para evitar que todos los clubes profesionales terminen quebrando. Así es, hace décadas que los clubes gastan más de lo que reciben, apostando a contratos millonarios con súper estrellas del fútbol para ser campeones, y esperando a que del club surjan jugadores jóvenes valiosos para vender o que los propios socios se pongan las manos en el bolsillo para tapar los hoyos financieros. La cosa es que desde un tiempo a esta parte, tanto la FIFA como las federaciones nacionales se hartaron de estas estructuras deficitarias, que además favorecen a los clubes más grandes, siempre mejor parados para endeudarse. 


Y el Barcelona es casi el niño símbolo, ya que arrastra años de malas decisiones que tienen al club endeudado por una cifra que nadie conoce del todo, aunque se habla de miles de millones de euros. ¿Y por qué Messi es hoy el problema? Pues, porque su sueldo es tan alto (aunque había aceptado bajarlo a la mitad), que La Liga obligaba al club a desprenderse de a lo menos 10 jugadores para justificar su firma y saneamiento en las finanzas.


¿Qué lección podemos sacar de esto? Gastar más de lo que recibes, en el corto plazo puede parecer inofensivo, pero sin ahorro ni inversión, puede llegar a ser un gran problema a futuro. A Barcelona le pasó con Messi, el mejor jugador de su historia, pero podría ser tu auto, tu casa o esa guitarra que guardas con tanto cariño, la que deba pagar el precio de esos desajustes. Es por eso que en Clever nos la jugamos por incentivar la cultura del ahorro y la inversión. No se trata de la capacidad de ahorro mensual que tengas, ya sean 300 mil o mil pesos, sino que lo hagas. Además, es importante ver el ahorro y la inversión como sinónimos, ya que es esa plata que no gastaste en el mes, bien puede irse a tu fondo para que siga trabajando por ti, en vez de que se quede estancada bajo tu colchón o en tu cuenta corriente.


Por
Equipo Clever

¿Estás listo para invertir en tus metas?